Descendiente de las primeras familias chilotas que llegaron a poblar Puyuhuapi. Con esfuerzo y dedicación levantó su propio local de panadería, «Teresita», nombrada así en honor a su madre, la cual se ha convertido en una tradicional panadería para la comunidad. Mujer trabajadora y perseverante, madre de dos hijos, Ronald y Pilar, y orgullosa abuela. Su fe en Dios guía su vida cotidiana, reflejándose en el cariño y entrega con que cuida a su familia.